Cuenta la leyenda de que cada 21 de Junio empieza la época estival.
Pero miro al cielo, y Lorenzo sigue metido en la cueva eclipsado por esas nubes que de un momento a otro descargarán toda su furia sobre nosotros.
¿Para qué vamos a seguir/empezar la operación bikini, si este año no hay verano?
Es por eso que los pocos días (o mejor dicho, horas) de sol que vengan, no hay que dejarlos pasar.
Ayer, por un momento, el tiempo nos dio una tregua.
Y se aprovechó.
Tocaba Gijón. Esta ciudad lo tiene todo para enamorarme: playa, ambientazo, sitios sin cuesta y planes de los que jamás te cansarías de hacer. Y todo esto lo dice una de Oviedo...
Un viaje en autobús a mediodía, te da hambre. Especialmente si te espera una dosis de comida basura con regalo de una "experiencia".
¿Qué tendrá lo "gratis" que tanto atrae? Si te ofrecen por ser gratis; ese indicador de que Carmen Machi tiene una estupenda regulación intestinal y que el whatsapp le pone cara de empatía para hacer del viaje a la mierda algo sutil, lo coges.
No soy de contar las calorías que ingiero, pero en este caso, una vez pagado y sólo con oler el papel que te colocan en la bandeja, noté que ya había engordado.
No había marcha atrás, así que ¿qué mejor manera que hacer la digestión que con un paseo de dos horas en bici?
Por las fotos, podréis pensar que cogimos la bici por puro "postureo". Pues digamos que tenéis parte de razón, aunque la sudada también nos la llevamos.
Hecho el esfuerzo, viene la recompensa: un helado por San Lorenzo disfrutando de las vistas.
Si sumamos que se había nublado y que "la primavera, la sangre altera"; no hay mejores vistas que un puñado de chicos deportistas en un paseo de playa.
¡Una Coca-cola fría para este calor interno, por favor!
Para la vuelta a casa, cambiamos gafas de sol por paraguas. ADV
Está claro que lo bueno, si breve, dos veces bueno.









ohhh (L)
ResponderEliminarPd. soy leyre! jaja