Quizás a Esperanza Gracia no le guste la unión "Libra-Capricornio". No la culpo.
Pero no nos engañemos: Fernanda fue la pionera en sufrir nuestra temible alianza, cada vez que tocábamos un ordenador.
Ella sabía que si "Vallobín-Ería" se juntaban, sería más arriesgado que echar gasolina al fuego. (Especialmente el primero: Cuna de peligrosos criminales).
De eso han pasado muchos años.
Atrás quedan las vueltas circulares por el patio del colegio comiendo la especialidad de Maxi bautizada como "la tortilla que pesa", ser el deseo carnal en clase de gimnasia, tu sonido de la pulsera en los exámenes, tu agenda llena de fotos recicladas, los veranos en Luanco con el puré de calabacín como protagonista, los cajones llenos de fotos prohibidas y el fanatismo que sentíamos por Roberta Pardo.
No es por mi falta de memoria, si no por la cantidad de momentos que me has regalado, lo que me impide enumerarlos.
Y es que estamos marcadas por primeras y últimas veces, llantos, carcajadas (de mearse encima), tardes de desahogo, secretos inconfesables e incluso algún que otro viaje a la mierda (pero, ¿qué es una relación sin compartir esas travesías fugaces?).
No encontraría otra persona mejor que tú, para darle el Goya a la Mejor Amiga por su papel en "Siempre aquí para ti".
Gracias por darme tanto. Por no decirme lo que quería escuchar. Por notar que algo no va bien sin necesidad de hablar. Porque "sin ser nada", eres más que una hermana. Por ser mi columna vertebral y mi bombona de oxígeno. Porque ese "Tú en Oviedo, y yo a León", nos hizo darnos cuenta de que por muchos cambios que sufriéramos, nosotras sabríamos verle el lado bueno de las cosas.
Eres la Rocío Jurado de las amigas: La más grande.
¡Felices 24, querida Laura!
Te quiero mucho más que mucho. ♥








vaya foton la primera jajajajaja
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