domingo, 12 de enero de 2014

Día 16...

Esta semana, he tenido prácticas del máster por las mañanas. 

No os voy a hacer un corta y pega del informe que he tenido que realizar sobre ellas, tranquilos.
Sólo os diré, que uno de los días consistía en hacer una visita guiada por las instalaciones de 
Protección Civil en Asturias. Lo que incluía ver también a los bomberos.


Confieso que ese día estábamos frotándonos las manos. 
Era el primero, y pese al madrugón teníamos los cinco sentidos alerta por los "monumentos" que podríamos ver.

No sé quién fue el gracioso que metió pájaros en las cabezas de todas las mujeres haciéndonos pensar que si estás en apuros, un bombero semidesnudo de perfectos abdominales que no ayudarían nada a reponerte del susto, te cogería en brazos (con esos bíceps que podrías escribir El Quijote en ellos de lo bien definidos que están) y que sudoroso, te pondría en un lugar seguro.

Quizás eso último es lo único que hay de real.

Quizás ésto sea lo que provocan las enfermeras en el sector masculino.

Quizás porque la realidad no es como la pintan los "eróticos del poder", yo no me como un rosco.

Pero, centrándonos en lo que nos acontece:

¿Dónde están esos bomberos sin camiseta que patrocinan calendarios? ¿Son bomberos de verdad o Dioses del Olimpo fruto de nuestra imaginación?



Mucho bombero y mucho fuego pero, Pablo, el chico del gas, fue quién encendió mi "chispa" de la pasión.


No viene a cuento, pero que sea el último domingo con 24 años da que pensar.



#SufrocomoAlgondi


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